Las Irlandesas como comunidad de aprendizaje

Una reflexión desde la asignatura.

Buenos días, buenas tardes o buenas noches!

Cuando te vienen con una oportunidad en bandeja no se le puede decir que no. Justo eso pensé una tarde del cuatrimestre pasado que vinieron del colegio Irlandesas Madrid a contarnos su proyecto de los grupos interactivos y animarnos a ir. He de admitir que casi lloro cuando nos pusieron el vídeo explicativo (yo la menos sensible), me pareció una idea tan beneficiosa para los alumnos y super bien planteada para los voluntarios. Para mí eran todo beneficios: 

  • Los 6 créditos que dan si vas durante todo el curso
  • Que sea un día a la semana
  • Que sea por la mañana y no me coincida con las clases de la tarde
  • Que sea sólo un par de horas
  • Que te pueda tocar cualquier edad
  • La experiencia de estar colaborando con un colegio para saber si es lo que me gusta
Todo eso y mis ganas de hacer algo fueron las razones por las que no me lo pensé dos veces y me apunté lo antes posible. Y, ¿qué hago ahí? Básicamente, hago que todos participen (o lo intento). La dinámica consiste en dividir en 4 o 5 grupos a los niños, asignando un voluntario a cada grupo; el profe de esa hora tiene preparada una actividad de 10 minutos que cada voluntario deberá explicar y dinamizar; pasado ese tiempo, los grupos rotarán y realizarán otra actividad con otro voluntario. De todas formas, os dejo el vídeo que seguro que ellos lo explican mejor.

Esta experiencia la puedo asemejar con las comunidades de práctica de Lave y Wenger. Para dar un poco de contexto a todos aquellos que no vayáis conmigo a clase, resumiendo mucho las comunidades de práctica son grupos de personas que comparten un interés común y que aprenden juntas a través de la interacción continua y la experiencia compartida. Los grupos interactivos son como su primo lejano, en el sentido de que comparten características pero se parecen más bien poco en realidad. 

Si bien ambos son muy colaborativos y en los dos casos se aspira a adquirir una habilidad apoyándose entre todos en comunidad; en los grupos interactivos me faltaría el elemento práctico de estar aprendiendo a ser carnicero, sastre, navegante de la Marina o partera en Yucatán (todos ellos oficios que se aprenden en comunidades de práctica en las cuales pasas de novato a experto…). Lo que quiero decir es que yo cuando pienso en una comunidad de práctica no me imagino un aula de un colegio. Aunque dentro de lo que cabe, las actividades que hacemos son prácticas y participativas aún dándose en un contexto escolar.

Para mi, la mejor forma de describir mi voluntariado es como una comunidad de aprendizaje (que no es lo mismo). En este tipo de educación todos los estudiantes, docentes, familias y la comunidad en general participan activamente en el proceso de enseñanza de manera inclusiva y colaborativa. Se fundamenta en el diálogo y la interacción. Por si no ha quedado claro, esta es una tabla de diferencias que me ha hecho Chat GPT:

Otra cosa me gustaría compartir es algo que no me esperaba encontrar y que fue un poco choque de realidad. En la asignatura hemos estudiado algunos desafíos contemporáneos que existen en educación y a través de mi voluntariado en Irlandesas he podido experimentar sobretodo uno de ellos. Se trata de la multiculturalidad y realmente pude ver sus pros a la par que sus contras. 

Un gran contra es la barrera idomática. Imaginaos estar cursando 4º de la ESO en un país distinto al vuestro y, por supuesto, sin tener ni idea del idioma. Así me encuentro a una chica cuando me toca su clase, siempre con la misma cara seria y distante, en su mundo. Solo sabe un poco de inglés y la verdad es que no tengo ni idea de cómo aguanta. Todos los días, tantas horas escuchando un idioma alienígena y sin hacer nada. Realmente, yo no la veo más que una hora a la semana si eso y, aunque en esa hora no hace nada, no sé qué hace el resto del día. Lo que pasa es que no puedo evitar preocuparme y pensar que se pasa así los días enteros porque la verdad es que no veo a su profesora nada dispuesta a adaptarle de alguna manera los contenidos o actividades. No lo veo porque ni me explicaron cómo tratar con ella ni nada y al final se queda ahí, aburrida mientras los demás hacen una actividad chula.

Luego, también conocí a un par de niños que tampoco sabían mucho español pero como son más pequeños se las apañan. Ahí puede que vea un poco mejor los pros como la riqueza cultural que les aporta en general a los de aquí y a los de allá. Pero este tema la verdad que me preocupa cuando son casos así, que vienen sin saber el idioma. Me gustaría saber si hay una solución y cuál es. Tal vez me preocupo de más y la niña está bien dejarla en la misma clase y que aprenda por su cuenta con sus compañeros o no sé si aparte el colegio le dará unas clases de apoyo…

Voy a dejar esta entrada por aquí porque llevo toda la tarde escribiendo y me duele todo. Además, no creo que vosotros tengáis muchas ganas de leer un libro a modo de blog.

Espero que os haya aportado algo (lo que sea) y de nuevo, os invito a mis queridísimos lectores a contarme vuestros pensamientos, críticas y quejas en los comentarios y a seguirme si queréis leerme más je je

Besitos, Lucía.

Comentarios

  1. ¡Lucía, qué experiencia tan chula y enriquecedora! Se nota cuánto has reflexionado y cómo conectas la teoría con la realidad. Lo de la barrera del idioma me ha hecho pensar mucho, ojalá hubiera más apoyo para esos casos. Sigue compartiendo, que tus reflexiones son oro puro.

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    1. Muchas gracias Teresa! Efectivamente, es una experiencia que te recomiendo sin dudas

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  2. La verdad es que es una experencia bastante bonita :) me alegra ver que por fin alguien hable de esta vivencia tan bonita <3 Espero que el próximo curso podamos coincidir en algún grupo :)

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